La terapia cognitivo-conductual, por contraste, se enfoca en los pensamientos y en la forma en que ciertas creencias arraigadas acerca de sí mismo y el mundo influencian los sentimientos y la conducta.
Así, un objetivo de la terapia es identificar ciertos patrones cognitivos disfuncionales (creencias y actitudes) que generan dificultades en la vida actual del paciente.
La eficacia de la terapia cognitivo-conductual para el tratamiento de la depresión y la ansiedad, por ejemplo, ha sido bien documentada a través de estudios científicos desde hace más de 40 años, pero sólo en la última década ha sido implementada en el abordaje del déficit atencional. Los estudios publicados a la fecha en EEUU, Australia, Inglaterra y Alemania, han mostrado resultados auspiciosos para los modelos de tratamiento cognitivo-conductual del ADHD.
Los investigadores y clínicos han planteado que estos buenos resultados se deben a ciertas características de la terapia cognitivo-conductual que son beneficiosas para las personas con ADHD. Por ejemplo, el estilo colaborativo terapeuta/paciente y la estructura definida de las sesiones, permiten una mayor claridad con respecto a las metas del tratamiento. También se favorece el desarrollo de habilidades específicas (organización, planificación, etc.) con las que hacer frente a los problemas típicos del ADHD.
Los adultos con déficit atencional, especialmente cuando éste no ha sido diagnosticado en la infancia, han atravesado por muchas experiencias negativas a lo largo de sus vidas. Las críticas y reprobación de sus familias, sus profesores y sus pares generalmente se cristalizan en frustración y desaliento, con el resultado de una visión negativa acerca de sí mismos, el mundo y el futuro. Esta visión negativa intensifica los síntomas y dificultades, interfiriendo con la capacidad de resolver los problemas. Las personas con ADHD tienen a evitar situaciones en las que han fracasado anteriormente, lo que hace difícil que puedan aprender nuevas habilidades.
Justamente, la terapia cognitivo-conductual, a través de técnicas específicas busca revertir dichos patrones y concepciones negativas, desarrollando nuevas habilidades y mejorando el auto-concepto de los pacientes, para que así puedan liberarse de la pesada carga de frustración y desmoralización que han venido arrastrando por tanto tiempo.
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